He tenido el enorme placer de conocer tanto a Santi como a Lídia, grandes profesionales y aún mejores personas. Es increíble la alegría y el optimismo que transmiten en sus clases. Cuidado! Es contagioso…

Con respecto a lo profesional. Gracias a las clases de pilates con Lídia olvidé lo que era tener dolores de espalda e ir al fisio todos los meses. Mejoró enormemente mi calidad de vida. Y gracias a Santi me aficioné al HIIT, incluso los lunes a las 7.30 de la mañana.

Hace unos meses me mudé a otra ciudad y solo pienso que ojalá pudiera tenerles a los 2 aquí conmigo! Ya habéis triunfado, pero seguid haciéndolo así de bien 

Besos desde NY.